bioclimática

 
 

UN COLOSO DE PIEDRA EN LA LLANURA MANCHEGA

Recorriendo los serpenteantes caminos polvorientos de la llanura manchega, Luis se fijaba en los diversos montículos de piedra que decoran sus orillas y que sirven de alojamiento para la fauna manchega.

Estas piedras sacadas con los aperos en la época de labranza fueron la materia prima para los singulares majanos, chozos o bombos, construcciones en piedra seca características de la zona.

Ejemplos de la arquitectura tradicional manchega en piedra seca

Y Luis observando el paisaje vio claro que las piedras que los agricultores sacaban de sus campos, serían el material que envolvería su morada soñada.

Miguel y Luis disfrutando del horizonte infinito

En torno a unas sesenta toneladas de piedras de todos los tamaños fueron necesarias para formar  el cerramiento exterior de la vivienda.

Las piedras en esta zona suelen ser de tipo caliza y muy irregulares, por lo que el juego de sus diferentes caras se vuelve a veces un puzle algo complicado, creativo y donde puedes poner en práctica tu paciencia.

Muros de piedra manchega y mortero de cal hidráulica se elevan en la llanura dando forma a una vivienda de planta singular, evitando los ángulos rectos siendo la fachada sur y norte paralelas y las fachadas este y oeste se unen a las anteriores en forma de semicírculo. Los muros son de carga con un espesor mínimo de 50 cm.

Alzado frontal de la casa, orientación sur
Vista panorámica mientras se levantan los muros 

Los fuertes muros de piedra se coronan con una cubierta verde, o del color que la naturaleza agreste del lugar permite, soportada por un bello conjunto de rollizos de pino de la Serranía de Cuenca, tratados con bórax y aceite de linaza.

La pendiente de la cubierta es a un agua. El agua de lluvia recogida va a parar a una arqueta que junto a las aguas residuales producidas en la vivienda se almacenan y sirven de riego para la cubierta vegetal. Las aguas residuales pasan por un filtro verde, un sistema natural de tratamiento de aguas residuales,  donde se depuran antes de ser utilizadas como riego. El filtro verde consta de una excavación impermeabilizada rellena de diferentes tamaños de áridos donde crecen plantas acuáticas, que junto a estos áridos ayudan a filtrar y depurar las aguas.

De la cubierta verde sobresale un porche que entra dentro del diseño bioclimático de la vivienda, calculado  para proteger la zona sur del intenso soleamiento del verano pero permitir la entrada del sol durante el frío y duro invierno.

Construcción del porche de la vivienda

El porche se apoya en unos pilares salomónicos levantados con termoarcilla y revocados con cemento blanco.

Para seguir en la línea rústica y de reutilización que lleva la vivienda, la carpintería exterior se compone de piezas antiguas, recicladas y únicas donde se puede apreciar el oficio de la carpintería artística, verdaderas obras de arte que nos encontramos en vertederos y que solo unos pocos ojos ven como tesoros.

Ventanuco tradicional manchego restaurado y reja antigua de siglo XVI

Puerta antigua de madera encontrada en la calle y dintel con antiguas traviesas de tren

Detalles de ventanas, puertas y persianas de la casa

Por fin Luis puede disfrutar de un trocito de su sueño dentro del proyecto de permacultura “Tisnatown”, ya tiene su morada, una bioconstrucción con diseño bioclimático  y totalmente autosuficiente. Un pequeño pasito en un gran proyecto que tiene como fin fundirse con la naturaleza.

El equipo (de izquierda a derecha): Aitor, Ramón, María, Miguel y Luis tras la cámara

En este artículo hemos hablado sobre la construcción de la vivienda, en un próximo artículo veremos como se actuó en el interior de la casa.

Categorías: autosuficincia, bioclimática, Bioconstrucción | Etiquetas: , , , , , , , | Deja un comentario

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